Papa Francisco: “La Iglesia, como madre, nunca abandona la familia, aun cuando esta está abatida, herida y mortificada de tantas maneras”

EXTRACTO DE LA AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO 25 DE MARZO DE 2015

CNA_55099c80a76c3_50963

El 25 de marzo… …en la Iglesia celebramos solemnemente la Anunciación, el inicio del misterio de la Encarnación. El Arcángel Gabriel visita la humilde muchacha de Nazaret y le anuncia que concebirá y dará a luz al Hijo de Dios.

Con este anuncio, el Señor ilumina y fortalece la fe de María, como luego hará también con su esposo José, para que Jesús pueda nacer en una familia humana.

…Hoy me gustaría contemplar con ustedes la belleza de este vínculo. La belleza de esta condescendencia de Dios…

…el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación, en muchos países se celebra la Jornada por la Vida… …Veinte años atrás, San Juan Pablo II en esta fecha firmó la Encíclica Evangelium vitae…

En la Evangelium Vitae, la familia ocupa un lugar central, en cuanto es el seno de la vida humana… …la pareja humana ha sido bendecida por Dios desde el principio para formar una comunidad de amor y de vida, a la que ha sido confiada la misión de la procreación.

Los esposos cristianos, celebrando el sacramento del matrimonio, se vuelven disponibles para honrar esta bendición, con la gracia de Cristo, para toda la vida. La Iglesia, por su parte, se compromete solemnemente a cuidar a la familia que nace, como un don de Dios para su propia vida, en las buenas y en las malas: el vínculo entre la Iglesia y la familia es sagrado e inviolable.

La Iglesia, como madre, nunca abandona la familia, aun cuando esta está abatida, herida y mortificada de tantas maneras. Ni siquiera cuando cae en el pecado, o se aleja de la Iglesia; siempre hará de todo para tratar de curarla y de sanarla, para invitarla a la conversión y para reconciliarla con el Señor.

Y bien, si esta es la tarea, es claro cuánta oración necesita la Iglesia para ser capaz, en todo tiempo, de cumplir esta misión. Una oración llena de amor por la familia y por la vida. Una oración que sabe regocijarse con los que gozan y sufrir con los que sufren.

…Hoy: renovar la oración para el Sínodo de los Obispos sobre la familia…

Quisiera que esta oración, al igual que todo el camino sinodal, esté animada por la compasión del Buen Pastor por su rebaño, especialmente por las personas y familias que por diversos motivos están «cansadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor» (Mt 9,36).

Así, sostenida y animada por la gracia de Dios, la Iglesia podrá estar aún más comprometida y más unida, en el testimonio de la verdad del amor de Dios y de su misericordia por las familias del mundo, ninguna excluida, tanto dentro como fuera del redil.

…Rezamos juntos:

Jesús, María y José,
en ustedes contemplamos el esplendor del amor verdadero,
a ustedes nos dirigimos con fe.

Santa Familia de Nazaret, hagan nuestras familias
lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas Iglesias domésticas.

Santa Familia de Nazaret, que nunca más en las familias haya
violencia, cerrazón y división:
quienquiera haya sido herido o escandalizado,
conozca pronto el consuelo y la sanación.

Santa Familia de Nazaret, que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda volver a despertar en todos la conciencia del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José, escuchen, atiendan nuestra súplica. Amén.

Comentarios

Comentarios

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email