Oración del sábado

Oración del sábado

“Soy Yo, no temáis.

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Oración Inicial

Señor Jesús, te doy gracias por tener unos momentos para estar contigo. Tú sabes cuanto anhelo ser tu amigo y poder vivir cada vez más cerca tuyo. Ayúdame a escucharte en el Evangelio y a que este momento de oración dé muchos frutos en mi vida.

Acto penitencial

– Hago un breve examen de conciencia de mi último día en silencio.

Señor, te pido perdón por haber faltado contra Ti, ya sea por mis omisiones, por mis faltas o por mis pecados. Estoy arrepentido de todo corazón y te prometo esforzarme por no volver a cometerlos nuevamente.
Gracias por tu perdón y por tu inmensa misericordia. Yo sé que no lo merezco, y aún así Tú quieres salvarme. Gracias Señor por amarme tanto.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día:  “Vieron a Jesús caminando sobre el lago” (Jn 6,16-21)

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo: “Soy yo, no temáis.” Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.

Lectura Espiritual breve

– Lee este texto del Papa Benedicto XVI que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio.

“Queridos jóvenes, no tengáis miedo de afrontar estos desafíos! No perdáis nunca la esperanza. Tened valor, también en las dificultades, permaneciendo firmes en la fe. Estad seguros de que, en toda circunstancia, sois amados y custodiados por el amor de Dios, que es nuestra fuerza. Por esto es importante que el encuentro con Él, sobre todo en la oración personal y comunitaria, sea constante, fiel, precisamente como el camino de vuestro amor: amar a Dios y sentir que Él me ama. ¡Nada nos puede separar del amor de Dios! Estad seguros, además, de que también la Iglesia está cerca de vosotros, os apoya, no deja de miraros con gran confianza. Ella sabe que tenéis sed de valores, los verdaderos, sobre los que vale la pena construir vuestra casa. El valor de la fe, de la persona, de la familia, de las relaciones humanas, de la justicia. No os desaniméis ante las carencias que parecen apagar la alegría en la mesa de la vida”. (Benedicto XVI, 11 de septiembre de 2011).

Breve meditación personal

– Haz silencio en tu interior y pregúntate: ¿Qué me dice el evangelio que he leído? ¿Cómo ilumina mi vida? ¿Cómo es Jesús…? ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Él? y ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Jesús por esta oración. Gracias por estar conmigo y por ser mi amigo. Yo sé que Tú siempre me acompañas y buscas iluminar en todo momento mi vida. Ayúdame a no tener miedo y confiar siempre en Ti.
Amén.

– Si quieres, puedes hacer pedirle al Señor por tus intenciones.

– Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria...

Consagración a María

–  Termina esta oración consagrándote a María.

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti
y en prueba de mi afecto,
con amor filial te consagro en este día
todo lo que soy,
todo lo que tengo.Guarda y protege,
y también defiende a este hijo tuyo,
que así sea.
Amén.

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

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