Plantilla Mividaenxto

Oración del sábado: “Servidor bueno y fiel”

Plantilla Mividaenxto

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Gracias, Señor, por este nuevo día de vida. Gracias por todas tus bondades. Quiero hacer de estos minutos un momento especial de encuentro Contigo. Envía tu Espíritu para que pueda permanecer en tu presencia, para que sea Él quien suscite en mi mente y corazón lo que me quieras decir y yo sepa acogerlo con docilidad y confianza.

Acto penitencial

– (Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Al tomar conciencia de mi pecado y de cuántas veces te doy la espalda, te pido con humildad y arrepentimiento que me perdones y me purifiques. Quiero hacer mías esas palabras del salmista y pedirte: “¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme” (Sal 50).

Lectura Bíblica según el Evangelio del día: “Servidor bueno y fiel” (San Mateo 25,14-30).

El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor. Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. ‘Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado’. ‘Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor’. Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: ‘Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado’. ‘Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor’. Llegó luego el que había recibido un solo talento. ‘Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!’. Pero el señor le respondió: ‘Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes’.

 Lectura espiritual breve

Meditemos en la Palabra de Jesús con esta reflexión del Padre Sebastián Correa:

Es común que cuando descubrimos que Dios nos pide salir al encuentro de una persona necesitada, o nos invita a hacer apostolado nos sintamos poco dignos de la misión que nos encomienda. ¿Cómo yo voy a hacer apostolado si soy muy ignorante? ¿Cómo yo voy a ayudar al prójimo si soy un pecador? Pues bien. El Señor cuando nos da una misión sabe perfectamente que somos limitados y pecadores, pero aún así nos pide cooperar con su misión en el mundo. Por lo mismo no importa si me siento poco digno o poco preparado, lo importante es confiar en Él y poner a su servicio lo que he recibido.

Eso no quiere decir que no debo empeñarme en una formación cada vez mejor y en tratar de estar mejor preparado(a). Invertir en formarme es una forma concreta de poner a su servicio mis dones y talentos.

Breve meditación personal

– (Haz silencio en tu interior y pregúntate:)

 

1.- ¿Pongo mis dones y talentos al servicio del Señor?

2.- ¿Qué temores descubro dentro de mí que pueden impedirme desarrollar mis talentos?

Acción de gracias y peticiones personales

Señor Jesús, te doy gracias por esta oración. Yo sé Señor que me has dado muchos talentos y, sobre todo, me has dado el don de tu Palabra y de tu Gracia. Te pido Señor que no deje de responder a tu generosidad. Que tenga la valentía y la fidelidad de entregar a los demás esos dones que tu me has regalado, y así puedan dar mucho fruto y sea yo recibido en tu gloria eterna.

Amén.

– (Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

 – Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

–  Pidámosle a María que nos ayude a vivir el perdón en nuestra vida rezando esta oración:

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.

D: Que con el auxilio de tan dulce intercesora,

T: seamos siempre fieles en el terreno caminar. Amén

.

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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