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Oración del sábado: “Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron”

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, en este momento de oración te pido que me ayudes a entrar en tu presencia. Sé que muchas veces el ruido de mi vida cotidiana me hace difícil escucharte, pero en este día quiero disponerme por completo para oír tu Palabra, y dejar que entre en mi interior y me transforme.

Acto penitencial

Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.

Jesús, sé también que muchas veces me alejo de Ti, que no te amo sobre todas las cosas, que el mundo y las cosas que pasan me distraen y no me decido a darlo todo por Ti. Quiero pedirte que me des la fuerza para perseverar siempre y que renovado por tu perdón siga siempre con esperanza el camino hacia la santidad.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día: “Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron” (San Mateo 4,18-22)

Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

Lectura espiritual breve

Lee este breve texto del que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio:

La vocación de los primeros discípulos nos recuerda la esencia de la vida cristiana, pues “inmediatamente lo siguieron”. Muchas veces podemos ver el camino hacia la santidad como una serie de normas o de mandamientos que tenemos que cumplir, pero nada de eso tiene sentido si no centramos nuestra propia vida en el seguimiento del Señor Jesús. Los primeros apóstoles escucharon el llamado y tomaron la decisión de seguirlo. Por lo mismo, todo cristiano debe responder activamente a la invitación que le hace el Señor y “tomar la decisión” de seguirlo, pero sin olvidar nunca que quien llama es el mismo Señor, y es de Él de quien procede la gracia que nos fortalece, nos sostiene y nos hace posible ese seguimiento.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Estoy muy agradecido Señor porque en la oración veo mi vida renovada. Ayúdame a vivir siempre atento, vigilante, listo para el día de tu venida. Y que un día pueda ver realizado ese deseo tan grande que hay en mi corazón, que es vivir para siempre en comunión a tu lado.

Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones.

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.

D: Que con el auxilio de tan dulce intercesora,

T: seamos siempre fieles en el terreno caminar. Amén

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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