Oración del sábado: “Estén prevenidos y oren incesantemente”

Oración del sábado

“Estén prevenidos y oren incesantemente”

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+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, en este momento de oración te pido que me ayudes a entrar en tu presencia. Sé que muchas veces el ruido de mi vida cotidiana me hace difícil escucharte, pero en este día quiero disponerme por completo para oír tu Palabra, y dejar que entre en mi interior y me transforme.

Acto penitencial

– (Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Jesús, sé también que muchas veces me alejo de Ti, que no te amo sobre todas las cosas, que el mundo y las cosas que pasan me distraen y no me decido a darlo todo por Ti. Quiero pedirte que me des la fuerza para perseverar siempre y que renovado por tu perdón siga siempre con esperanza el camino hacia la santidad.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día: “Estén prevenidos y oren incesantemente” (Lc 21, 34-36).

Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre”.

Lectura espiritual breve

Lee este texto del Papa San Juan Pablo II:

¿Qué herencia más preciosa; qué tesoro más querido podría recomendaros el Papa que ha venido a visitaros? Por la gracia de Dios y —es justo reconocerlo— por la incansable dedicación de tantos pastores, este patrimonio está todavía sustancialmente intacto: la fe que vuestros padres os transmitieron como lámpara luminosa, está viva y ardiente; pero con todo, es necesario vigilar y vigilar constantemente (¿recordáis la parábola de las diez vírgenes? ver Mt 25,1-13), es necesario vigilar y orar (ver Mt 26,41; Mc 14,34. 38; Lc 12,35-40), para que esta lámpara no se apague jamás, sino que resista a los vientos y tempestades, brille con intensidad mayor y con más amplio poder de irradiación, y esté abierta a la comprensión y a la conquista.

Breve meditación personal

– (Haz silencio en tu interior y pregúntate:)

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Estoy muy agradecido Señor porque en la oración veo mi vida renovada. Ayúdame a vivir siempre atento, vigilante, listo para el día de tu venida. Y que un día pueda ver realizado ese deseo tan grande que hay en mi corazón, que es vivir para siempre en comunión a tu lado.

– (Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

 – Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

–  Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Santa María,
Madre del Señor Jesús y nuestra,
obténnos la presencia vivificante
del Espíritu,
y la gracia de andar siempre
por los caminos de Dios.

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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