Oración del miércoles: «Porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo»

Oración del miércoles

«Porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo»

Ev Cmt1 Mie 17

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Buen Jesús, te pido que estés presente en este momento de oración. Sabes bien de mis anhelos de llegar al cielo. Que la gracia de este encuentro me permita salir renovado y fortalecido para continuar la lucha por la santidad.

Acto penitencial

– (Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Perdóname Señor por todos los momentos en los que juzgo a mi prójimo y dejo de mirar que yo soy quien más necesita convertirse. Ayúdame a ver la realidad desde tu mirada, en la verdad pero llena de amor y misericordia.

Lectura Bíblica: Lc 11,42-46

«Pero ¡ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!». Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros». Él le respondió: «¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!».

Lectura espiritual breve

Escuchemos estas palabras del Papa Francisco:

Cuando el servicio del Señor, se convierte en un yugo tan pesado, las puertas de las comunidades cristianas están cerradas: nadie quiere venir al Señor. En cambio, nosotros creemos que por la gracia del Señor Jesús somos salvos. Esta palabra, yugo, me llega al corazón, me viene a la mente. Jesús pide a todos permanecer en su amor. Precisamente de este amor nace la observancia de sus mandamientos. Esta es la comunidad cristiana del sí, que permanece en el amor de Cristo y dice “no”, “porque está este sí”. Está este amor que nos lleva a ser fieles al Señor… porque yo amo al Señor no hago esto o aquello: Es una comunidad del “sí” y los “no” son el resultado de este “sí”. Pidamos al Señor que el Espíritu Santo nos ayude siempre a ser una comunidad de amor, de amor a Jesús que nos ha amado tanto. Una comunidad de este “sí”. Y desde este “sí” cumplir los mandamientos. Una comunidad de puertas abiertas. Y que nos defiende de la tentación de volvernos quizás, puritanos, en el sentido etimológico de la palabra, de buscar una pureza para-evangélica, una comunidad del “no”. Porque Jesús nos pide antes el amor, el amor a Él, y permanecer en su amor.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el Evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias mi Buen Señor por este momento de encuentro contigo; ayúdame a vivir centrado en Ti, desapegado de todo lo terrenal y con el horizonte de santidad en mi mirada. Ayúdame a ser testimonio de tu amor y de la alegría de estar en la Iglesia. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra, obtennos la presencia vivificante del Espíritu, y la gracia de andar siempre por los caminos de Dios. Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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