Mividaenxto

Oración del miércoles: “El que cree en mí no cree solamente en mí, sino en aquel que me ha enviado”

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, Tú que eres el Hijo del Padre, ayúdame a escuchar tus palabras de vida, para que pueda acogerlas con reverencia en mi mente y en mi corazón, para que pueda así vivirlas con valentía en mi vida diaria.

Acto penitencial

– (Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Quiero reconocer en tu presencia buen Jesús, que soy pecador. Soy consciente de mis faltas y pecados, de mi falta de amor. Pero sé también de tu misericordia infinita. Sé que has venido a salvar y no a condenar. Ayúdame a acogerme a tu perdón y dejarme sanar por tu abrazo misericordioso.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día: “El que cree en mí no cree solamente en mí, sino en aquel que me ha enviado” San Juan 12,44-50

Pero Jesús dijo claramente: «El que cree en mí no cree solamente en mí, sino en aquel que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no permanezca en tinieblas. Si alguno escucha mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque yo no he venido para condenar al mundo, sino para salvarlo. El que me rechaza y no recibe mi palabra ya tiene quien lo juzgue: la misma palabra que yo he hablado lo condenará el último día. Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre, al enviarme, me ha mandado lo que debo decir y cómo lo debo decir. Yo sé que su mandato es vida eterna, y yo entrego mi mensaje tal como me lo mandó el Padre.»

Lectura espiritual breve

Meditación de Papa Francisco:

La tentación de dejar a Dios apartado para ponernos nosotros mismos en el centro siempre está a las puertas y la experiencia del pecado daña nuestra vida cristiana, nuestro ser hijos de Dios. Por eso debemos tener la valentía de la fe, no dejamos llevar por la mentalidad que nos dice: “Dios no sirve, no es importante para ti”. Es todo lo contrario: sólo comportándonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por las caídas, sintiéndose amado por Él, nuestra vida será nueva, animada por la serenidad y la alegría. ¡Dios es nuestra fuerza! ¡Dios es nuestra esperanza!

Breve meditación personal

– (Haz silencio en tu interior y pregúntate:)

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Jesús por estar a mi lado, y por mostrarme al Padre. Ayúdame a comportarme como un hijo digno, para que a semejanza tuya, yo también pueda iluminar el mundo con la luz de tu resurrección y así sean muchos los que reconozcan en Ti el rostro misericordioso del Padre.

Amén

– (Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

– Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

– Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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