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Oración del jueves: “Amarás al Señor, tu Dios y amar al prójimo como a ti mismo”

Oración del jueves 

“Amarás al Señor, tu Dios y amar al prójimo como a ti mismo”

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+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Jesús, te agradezco por tener este momento de oración. Tú sales siempre a mi encuentro y buscas acercarme a tu Corazón. Ayúdame a que durante esta oración te abra mi mente y mi corazón, para que tu palabra me ayude a responder cada vez con más ardor y coherencia a tu amor.

Acto penitencial

– (Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Señor Bueno, te pido perdón por mis pecados. Así como sé que no soy digno de un amor tan grande como el tuyo, sé también que tu misericordia es infinita. Por eso me acojo Señor a tu perdón y te pido arrepentido que me ayudes a no pecar más contra Ti.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día: “Amarás al Señor, tu Dios y amar al prójimo como a ti mismo” ( San Marcos 12,28b-34)

Entonces se adelantó un maestro de la Ley. Había escuchado la discusión y estaba admirado de cómo Jesús les había contestado. Entonces le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»

Jesús le contestó: «El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es un único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos.»

El maestro de la Ley le contestó: «Has hablado muy bien, Maestro; tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todas las víctimas y sacrificios.»

Jesús vio que ésta era respuesta sabia y le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y después de esto, nadie más se atrevió a hacerle nuevas preguntas.

Lectura espiritual breve

Lee este texto del Papa Francisco que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio:

Éste es el drama de la conciencia aislada: cuando un cristiano comienza a aislarse, también aísla su conciencia del sentido comunitario, del sentido de Iglesia, del amor que Jesús nos da. En cambio, el cristiano que da su vida, que la ‘pierde’, como dice Jesús, la encuentra, en su plenitud. Y el que, como Judas, la quiere conservar para sí mismo, al final la pierde. Juan nos dice que ‘en ese momento, Satanás entró en el corazón de Judas’. Y, debemos decirlo: Satanás es un mal pagador. Siempre nos estafa, ¡siempre!. En cambio, Jesús ama siempre y siempre se dona. Y este don suyo de amor nos impulsa a amar “para dar fruto. Y fruto que permanece”.

Breve meditación personal

– (Haz silencio en tu interior y pregúntate:)

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias, Señor, por este momento de encuentro contigo. Ayúdame a interiorizar el mandamiento del amor, y a poner todo de mi parte para vivirlo cada día. Quiero amarte, Dios mío, porque eres lo más importante en mi vida. Y quiero amar a mi prójimo como Tú me enseñas a hacerlo.

Amén.

– (Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

– Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

– Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Madre del Amor Misericordioso,
bien sabes que tu Hijo,
desde lo alto de la Cruz,
señaló el camino de la piadosa filiación
como aquel que deberíamos recorrer.
Te imploro me obtengas la gracia
de acercarme a tu Inmaculado Corazón,
desde mi propio corazón,
para aprender a amarte
y a honrarte con el amor
que el Señor Jesús te tiene.
Cuida que este hijo tuyo
ingrese así
en el proceso de amorización
y vea algún día cumplida
la gran esperanza
de verse conformado
con el Salvador.

Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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