Espiritu

María y la Trinidad: 3 enseñanzas

El Papa Juan Pablo II nos da tres enseñanzas para meditar en la relación de Santa María con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo:

  1. María nos ayuda a descubrir en el origen de toda la obra de la salvación la acción soberana del Padre, que invita a los hombres a hacerse hijos en el Hijo único. El Hijo “nacido de una mujer” se presenta como fruto de la misericordia del Padre, y nos hace comprender mejor cómo esta mujer es Madre de misericordia.

  2. Dado que, en su papel materno, María está íntimamente unida a su Hijo, contribuye a orientar hacia él la mirada y el corazón de los creyentes. Ella es el camino que lleva a Cristo. En efecto, la que “al anunciarle el ángel la Palabra de Dios, la acogió en su corazón y en su cuerpo” (Lumen gentium, 53), nos muestra cómo acoger en nuestra existencia al Hijo bajado del cielo, educándonos para hacer de Jesús el centro y la ley suprema de nuestra existencia.

  3. Recordemos, asimismo, el vínculo singular que une a María con el Espíritu Santo, con las palabras del Símbolo niceno-constantinopolitano, que recitamos en la liturgia eucarística: “El cual, [el Hijo] por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen”. La Encarnación prodigiosa del Hijo se realizó en el seno de la Virgen María sin participación de hombre, por obra del Espíritu Santo.

Texto completo de la Catequesis del Papa aquí.

Comentarios

Comentarios

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email